Os contaré un secreto, uno de mis sueños -a parte del de ser millonario y esas cosillas- siempre ha sido terminar montando una cafetería en la que entres y lo primero que te llegue sea olor a café recién hecho y a chocolate, amén de una sensación agradable de calorcito rico. También me imagino saliendo en la escena con algo de harina en la cara o al menos el delantal manchando, que se vea que se hacen cosas caseras. Vamos, un sitio donde te apetezca apalancarte. Cuando entré en la cafetería Chocolat’s en Cáceres sentí una sensación cercana a lo…