Hace unos días tuve la oportunidad de ir a comer al restaurante madrileño ochenta grados, situado en el barrio de Malasaña entre las paradas de metro de Bilbao y Tribunal. También tienen otro restaurante en Las Tablas, en el norte de la capital. Destacan por sus platos originales y bien presentados, carta para compartir y su servicio rápido, quizás demasiado rápido. La propuesta gastronómica es la de dar una vuelta a platos clásicos españoles e internacionales y convertirlos en tapas de autor. [Ver ficha] [Leer visita] Creo que es una buena opción para ir con amigos a cenar compartiendo distintos…